M.A.R. Editor presenta mañana viernes, 8 de mayo en la librería Ateneo de Palencia, La quinta,
del escritor palentino Asier Aparicio.
Presentará el escritor Samuel Marina
Franco.
Precula de Ventolino; en La Quinta encontramos a Raimundo, un niño
de posguerra. No conoce a sus auténticos padres y la familia que lo adopta
responde a sus preguntas por medio del odio. Tan solo Diana y el encuentro con
un hombre misterioso que vive en una vieja quinta, a las afueras del pueblo,
parecen atender al enigma de su identidad, a la incertidumbre sobre su futuro.
La obra nace como precuela de
la saga Ventolino; de títulos
como Las aventuras de Ventolino y La era del Oricuerno, obra ganadora del III
Premio Liliput de Narrativa Joven.
El amor del autor por las
leyendas del Cantábrico, Galicia, Asturias, norte de Castilla y León le llevó a
crear a Ventolino y los libros en los que disfrutamos de esta saga formada por
siete historias. Ahora, en La Quinta,
tenemos de fondo una cuestión: el origen de Pueritia: el terreno mágico que
Asier Aparicio inventó para los lectores. Esta obra está influida por Buero
Vallejo. Hay cosas muy reales que no existen porque no deseamos verlas (los
olvidados, los invisibles… como el refugiado de la Quinta o los niños sin
padres) y otras que cobran realidad solo porque nos empeñamos en verlas (como
el amor, el odio, los sueños y las sospechas).
Completa el volumen Como en el cielo. Estamos en el rellano
de una escalera; cuatro puertas, mundos diferentes. Mirar al cielo es la única
salida para ver más allá de ese triste vecindario donde los sueños parecen
encontrar su final. Homenaje a Historia de una escalera, de Buero Vallejo.
Sobre este
duende palentino, castellano leonés, asturiano y cántabro, afirma Asier Aparicio: “la fantasía y la
imaginación son herramientas evolutivas de la humanidad desde el principio. En
los momentos en que nuestra historia quedó paralizada en uno de sus
atolladeros, alguien proyectó una nueva idea, un nuevo sistema de organización
social, otra civilización… y el camino se despejó. Existe una fantasía de
evasión y otra de solución; “Ventolino” nace de ambas. En cuanto a La quinta, los orígenes de Pueritia, se inspira
en el trauma de toda una generación, la de mis padres, que vivieron un país
enfangado en el odio de una posguerra. El reto era difícil: aprender a olvidar
sin olvidar. Es decir, asumir el odio, marcar un camino distinto, y mantener la
tentación de su regreso muy a raya. Porque las razones del odio siempre
vuelven, y, por desgracia, no faltan personas que, por unas u otras razones,
tratan de avivarlas”.



