Pregunta.- En tu libro hablas del asesino más despiadado de los últimos
tiempos. ¿En quiénes te has basado para describirlo y darle forma?
R.- Me he basado en la realidad, en las mentes más oscuras y peligrosas que se
han encontrado. En la trilogía La crisálida del hombre Lobo, mi asesino
tenía que ser peor que cualquier serial killer, incluso peor que los que están
tan de moda en las plataformas de streaming o en podcast. Por eso he ido
cogiendo un poco de la esencia de un nutrido grupo de asesinos reales hasta dar
forma al mayor monstruo que pudiera estar ahora diluido en la sociedad. Para
describirlo, he utilizado una herramienta esencial que tiene la policía: La
Sección de Análisis de Conducta, esos especialistas son quienes han ido
mostrando al lector cómo es ese criminal. El Barco de las ánimas es
una oscura partida de ajedrez entre esos policías y el asesino que estoy seguro
de que va a mostrar al lector partes del señor Lobo que aún no conocía.
P.- ¿Cómo surgió la idea de crear todo un universo relacionado con un
asesino en serie?
R.- La trilogía La crisálida del hombre Lobo, es resultado de un
pensamiento, de una pequeña incógnita que resolví y que derivó en una pregunta
más y después en otra. Así, poco a poco, fui dando forma, en mi cerebro, al
mayor depredador de la historia. Pero no quería presentar esas incógnitas, y sus
respuestas, como parte de un axioma sobre la psicopatía o los asesinos en
serie, al contrario. He querido que el lector tome parte de esa incertidumbre,
que una vez acabada El barco de las ánimas, le haya surgido esa pequeña duda
sobre si podría existir ese monstruo en realidad, si alguien de su entorno
pudiera ser igual o, incluso, qué pasaría si él, o ella, tuvieran “un cerebro
de psicópata” y no lo supieran. El hecho de que La crisálida del hombre lobo
sea una trilogía vívida y tremendamente plástica, hace que se represente la
realidad con una gran fuerza visual, de un modo parecido a una película y esa
forma de lectura y sus descripciones, creo que favorecen mi propósito.
P.- El equipo de análisis de conducta de la Policía Nacional tiene que
descubrir las motivaciones que llevaron a ese psicópata a matar. ¿Por qué?
R.- Porque su función, como se puede apreciar en las tres novelas que
componen La crisálida del hombre Lobo, es tratar de inferir las
dimensiones motivacionales y conductuales que llevaron al criminal a cometer un
delito. Estos expertos son un apoyo imprescindible en una amplia diversidad de
investigaciones, porque a través de diferentes técnicas de evaluación
psicológica que utilizan tanto en la escena como en los actores (victimas,
testigos, etc.) con capaces de predecir el próximo movimiento del delincuente.
En resumidas cuentas, es una herramienta al servicio de los investigadores que
es capaz de encontrar patrones en un delito, con los que son capaces de generar
una hipótesis sobre los motivos y las conductas que han llevado a ese criminal
a cometer ese delito y, con ello, facilitar a los investigadores la
identificación del autor y su localización. En España, la Sección de Análisis
de Conducta de la Policía Nacional, ha sido la pionera en utilizar este tipo de
técnicas en el seno de una investigación y la fama que han alcanzado a nivel
internacional es enorme. En Oculto entre las sombras y en Vida de perros, han
sido esa herramienta básica para saber quién era el asesino. El barco de
las ánimas bucea en el abismo más oscuro de la mente de un criminal y, por
eso, debían de ser ellos los protagonistas de esta novela. Es una partida en la
que cada pieza, es una motivación diferente y quién mejor que ellos para
enfrentarse al mayor asesino en serie.
P.- Tu trilogía, que concluye con El barco de las ánimas, es ficción,
pero ¿tiene mucho de true crime?
R.- Mucho. Los crímenes que el lector va descubriendo en el transcurso de la
trilogía son reales, versionados, sí, pero reales. Cuando se habla de Ted
Bundy, Chikatilo, de David Berkowitz, o de sus crímenes, he querido reflejar la
realidad, cruda, terrible, esa que muchos creen que solo existe en las
pesadillas. He mostrado sus atrocidades sin mostrar al lector la destrucción
corporal a la que estos monstruos sometían a sus víctimas. Sin recrearme en la
sangre o en lo explícito de las vísceras. Pero también que querido visibilizar
diversos peligros del día a día, con los que tú o yo podemos convertirnos en
víctimas. Sin ánimo de destripar nada sobre la última parte, en El barco
de las ánimas, en concreto, se sigue con ese rastro macabro de asesinos en
serie y dejo al descubierto, entre otros aspectos, los riesgos de las Redes
Sociales y lo peligroso que es esa exhibición constante de nuestra vida o el
riesgo inherente que lleva aparejada la explotación sexual.
P.- ¿El lector va a comprender mejor cómo trabaja la Policía Nacional para
perseguir a un asesino al leer tu trilogía?
R.- Creo, y espero, que tras leer esta trilogía, el lector, comprenda mejor a
los hombres y mujeres que componen la institución policial. Que sea consciente
de que tras el uniforme, hay personas, con sus miedos, sus flaquezas, sus
esperanzas y sus frustraciones, y que aún así, son capaces de sacrificar su
vida para proteger al ciudadano, pero sí, también hay muchos procedimientos que
son reales. Por otra parte, la trilogía La crisálida del hombre Lobo, es
un compendio de diversas técnicas de investigación criminológica que van desde
la teoría de los círculos concéntricos a los últimos estudios sobre neurología
y el cerebro psicopático, con las que he tratado de ser todo lo riguroso que se
puede al hablar de las víctimas o los motivos que llevaba a nuestro criminal
para elegirlas, los actos criminales propiamente dichos, su peculiar forma de
realizarlos, e incluso con nuestro señor Lobo y, sobre todo, el porqué ha
cometido todos esos crímenes.
P.- Un policía nacional, después de varios años de encontrarse con lo peor
del ser humano, ¿puede acabar con depresión o incluso con tendencias suicidas?
R.- Es un tema que, según el enfoque desde donde se observe, puede levantar
ampollas. Hay estudios que indican que el suicidio en las FFCC del Estado, ha
sido la principal causa de muerte no natural entre estos colectivos en 2024 y
que está por encima de la media de la población en general. La naturaleza de la
profesión policial, la exposición constante a situaciones de alta tensión,
violencia, muerte y trauma, unido a la dificultad que conlleva, muchas veces,
compatibilizar la vida laborar con los problemas diarios que podemos tener
todos: familia, separaciones, hijos, situación financiera, etc. Ejerce una
presión psicológica extrema en ese policía o guardia civil extrema que no
siempre se aborda de manera adecuada. Aunque desde las instituciones policiales,
la salud mental se considera como una cuestión de «máxima urgencia» y se está
haciendo un esfuerzo considerable para tratar de minimizar ese problema, es
cierto que aún queda mucho camino que recorrer. Por eso quería dar visibilidad
a ese problema que, pasa desapercibido fuera de los colectivos policiales. El
estrés postraumático y las secuelas psicológicas a las que se enfrentan los
investigadores, es algo que, muchas veces, queda diluido. En esta trilogía he
tratado de mostrar qué hay tras el investigador y “su placa”, cuando está en la
intimidad de su casa, tanto lo bueno, como lo malo. Visibilizar la humanidad y
luchas internas que los policías tienen tras el uniforme. En Oculto entre
las sombras hablaba sobre lo difícil de enfrentarse a un crimen atroz sin
que te afectara, en Vida de perros, hablaba sobre el suicidio. En El
barco de las ánimas, he querido mostrar, desde una perspectiva aséptica, ese
estrés postraumático, las secuelas emocionales que pueden crearse en la psique
de un policía. Sin adornos ni ahondando en la herida.
P.- ¿En El barco de las ánimas, y tu toda tu obra, puede el lector
normal encontrar claves para saber si en su entorno puede haber un psicópata?
R.- En La crisálida del hombre Lobo, al abordar el concepto de asesino en
serie desde un enfoque estrechamente relacionado con la criminología, el lector
puede encontrar diferentes items y pautas sobre lo que es un psicópata, pero si
está buscando una brújula que indique quién es un psicópata y quién no, lamento
decir que le va a resultar complicado. El tema de la psicopatía es fascinante y
complejo, tanto que muchos expertos no se ponen de acuerdo a la hora de
explicar las bases sobre qué es un psicópata. Lo bueno que tienen estas
discusiones es que hacen que la psicopatía se aborde desde diferentes campos:
psicología, psiquiatría, neurología, criminología e incluso desde una
perspectiva relacionada con el derecho penal o la resocialización... En El
barco de las ánimas, he querido exponer parte de esos estudios y plantear al
lector una serie de preguntas para que saque sus propias conclusiones: ¿Qué
podemos hacer si existiera un criminal como nuestro asesino?, si pudiera saber
si soy un psicópata, ¿me atrevería a saberlo?, o si tuviera delante a un
monstruo así, ¿qué haría?
P.- Tratas los riesgos de las redes sociales. ¿Se están usando para cometer
delitos, y de ser así de qué tipo?
R.- Considero que hemos interiorizado el uso de las redes sociales sin haber
aprendido antes qué son, para qué sirven o cuales son sus riesgos. Internet es
un mundo enorme en el que los delincuentes se sienten impunes y en las redes
sociales, muchas veces, les estamos dando una llave con la que entrar en
nuestra vida. Muchas de las veces, no somos conscientes de la cantidad de
información que facilitamos de forma gratuita e indiscriminada, y esa
información, si cae en manos de un delincuente, puede utilizarla en su
beneficio. Sobre el tipo de delitos… creo que lo mejor es utilizar el sentido
común para identificarlos, me explico: En las redes sociales damos por hecho lo
que tenemos delante sin pararnos a pensar si es cierto o no. Si una persona
termina enviando imágenes intimas a otra, puede ser sometido a extorsiones y/o
coacciones, puedes creer que has encontrado el amor de tu vida, un príncipe de
Zamunda que tiene un problema en su reino y que está perdidamente enamorado de
ti y, en realidad, ser una estafa con la que te vacían la cuenta. Publicas lo
relajado que estás en la playa pero un ladrón entiende que puede vaciarte tu
casa porque no hay nadie dentro. Si fuéramos conscientes de los riesgos, tal
vez, no actuaríamos como lo hacemos.
https://www.mareditor.com/narrativa/el_barco_de_las_animas.html





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