Mostrando entradas con la etiqueta entrevista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta entrevista. Mostrar todas las entradas

24.3.26

Entrevista a Rosa Huertas: “La especulación inmobiliaria es destructiva y nefasta para los vecinos y para quien desee vivir en la ciudad”.

 


Pregunta.- ¿Quién es el viejo alcohólico que “se tira” por la ventana y qué papel cumple en tu novela?
R.- Digamos que está inspirado en mi vecino de arriba. Lleva años complicándome la vida: me ha inundado la casa varias veces, su piso despide un olor nauseabundo y sería un alivio que se marchara, pero no hay manera. Tirarlo por la ventana en la ficción es una especie de venganza silenciosa, que no sirve más que como desahogo. En la novela, su muerte es el detonante de nuevos acontecimientos imprevistos.

 

P.- ¿Subyace en tu obra el temor a los casos cerrados en falso, a que podamos vivir en la creencia de que el culpable es inocente o al revés?
R.- Es posible, y también el temor a descubrir a un culpable que en realidad no lo es tanto. Los “malos” a veces se convierten en víctimas y eso tiene un lado bueno para la sociedad.

 

P.- Tu investigador ya había vivido un caso previo. ¿Está un tanto escarmentado por la vida?
R.- Totalmente, se ha jugado la vida de manera innecesaria y ahora prefiere los casos sin peligro alguno: seguimientos y pesquisas inocentes, aunque casi nunca lo sean. En realidad, es como la mayoría de los detectives privados, que se limitan a comprobar infidelidades y a seguir a empleados que están de baja sin motivo aparente.


P.- Destacan en tu novela las descripciones de lugares, todas en Madrid y en unos barrios muy determinados. ¿Cuáles serían los más importantes y qué función tienen en la historia?
R.- Transcurre en la zona del Rastro, Embajadores y también el barrio de Salamanca. Madrid es mi ciudad y el centro se ha convertido en un parque temático, los edificios emblemáticos desaparecen y proliferan los apartamentos turísticos y los locales de comida rápida. Un horror. Y yo lo veo de cerca. Es uno de los temas de la novela. Se expulsa a los vecinos del centro y ahora la invasión está llegando a los barrios. En la novela, el barrio y sus personajes (mendigos,residentes…) se convierten en protagonistas. Espero que mi primera novela en M.A.R. Editor sirva de denuncia de esta forma de destrucción de la sociedad.

 

P.- ¿Cómo Sofía, una escritora solitaria, acaba involucrada en estas dos muertes? ¿Tiene Sofía algo que ver contigo?
R.- El personaje de Sofía surgió a partir de mi propia experiencia con el vecino de arriba y de mis circunstancias de mujer escritora solitaria. Imaginé qué me ocurriría en una situación semejante y cómo me implicaría, por ejemplo, ante un caso cercano de violencia de género. Igual que a la protagonista, también me aterran los perros.

 

P.- A veces los asuntos de poca monta se complican de la peor manera posible? ¿Cómo se puede actuar en esos casos?
R.- En la realidad, lo mejor es acudir a las autoridades competentes; pero en la novela, los personajes quieren solucionarlos a pesar de su ingenuidad y su inexperiencia. Sin embargo, creen firmemente en su olfato detectivesco.

 

P.- ¿Estamos ante una novela soft blak, o noir suave, que mantiene la atmósfera sombría del hard boiled pero sin el nivel extremo de violencia y fatalismo?
R.- Siempre digo que yo mato poco. No sé hacer tramas enrevesadas ni me gustan los asesinos en serie (ni como lectora). Por eso el lector se sentirá cómodo cone sta lectura y estoy segura de que no se aburrirá, aunque apenas haya sangre. Siempre intento dirigirme a un público lo más amplio posible.

 

P.- Uno de los temas de la novela es la especulación inmobiliaria en Madrid. ¿Cómo de agobiante la consideras?
R.- La especulación inmobiliaria es absolutamente destructiva y nefasta para los vecinos y para cualquiera que desee vivir en la ciudad. Por desgracia, la especulación se remonta hasta principios del siglo XVII, ya el Duque de Lerma pegó un importante pelotazo inmobiliario. Hoy son los apartamentos turísticos los que surgen por todas partes: en locales donde antes había comercios de barrio y en solares donde hubo edificios históricos, que se derriban sin pudor.

 

P.- Eres una estrella de la novela juvenil en España. ¿Crees que Los perros huelen el miedo, siendo una novela para adultos, puede ser leída con gusto por adolescentes?
R.- Creo que también interesará a los jóvenes que se acerquen a ella, aunque en la novela no haya ningún personaje de su edad. No hago distinciones entre público adulto y joven. Escribo igual para unos y otros. De hecho, escribir para jóvenes es más complicado, es un público exigente al que tienes que atrapar desde la primera página y hacer que la trama mantenga el interés para que no suelte el libro. Como vengo de ahí, estoy convencida de que mis novelas son entretenidas por ese motivo: el lector no debe aburrirse nunca ni ha de sobrar nada en el libro.

P.- ¿Cómo llegaste a la novela policíaca?
R.- En muchas de mis novelas juveniles hay un misterio por resolver: buscar a una joven desaparecida misteriosamente en un baile de máscaras en el siglo XIX, encontrar unos poemas perdidos de Miguel Hernández, averiguar el nombre de un joven muerto hace 400 años y que colaboraba con Lope de Vega a la hora de escribir sus comedias, rastrear la pista de un cuadro desconocido del Greco, descubrir la verdadera identidad de un pariente repudiado por su propia familia... Estas son mis tramas juveniles. Hace unos años, mis amigos de Cartagena Negra me pidieron un relato negro para una antología y acepté el reto.Luego vinieron los libros conjuntos: Hotel Dante y Minerva en llamas. Disfruté tanto con la experiencia que decidí intentarlo con una novela. Y en 2024 publiqué El vértigo de los suicidas, en la editorial Alrevés.

 

P.- ¿Madrid te mata?
R.- Es una ciudad a la que amas y odias. Yo necesito alejarme de ella de vez encuando, creo que nos pasa a todos. Agota. Cuando voy a ciudades pequeñas me da envidia esa calidad de vida y fantaseo con abandonar la capital e instalarme en Murcia, en La Coruña, en Zaragoza o en cualquier otra que visito. Pero, al final, no me muevo y aquí sigo.

 

Ficha del libro https://www.mareditor.com/narrativa/Los_perros_huelen_el_miedo.html

COMPRAR

Entrevista a Miguel Ángel de Rus: “Ante la caída de Occidente por la llegada de los nuevos bárbaros, en Ciudades de Europa se plantea un futuro basado en la insurrección de nuestros hijos.”

 


Pregunta.- Caracteriza tu obra una sátira ingeniosa donde, pobre de la presa, le es imposible esquivar tu punzante pluma. Sin embargo, en Ciudades de Europa detecto nostalgia del pasado y pesimismo hacia el futuro. ¿Te haces mayor?
R.- Digamos que la experiencia te va mostrando que todas las promesas del pasado eran celadas donde caímos, inocentes. Creímos en una Europa mejor, que hubiera aprendido de sus errores, faro cultural de Occidente, y ahora vemos que el continente es sólo una esquina del imperio yanqui, que nos han impuesto sus valores, sus formas de vida, su cultura (por llamarle algo) y su hegemonía militar, económica y política, merced a los trapicheos de los políticos europeos, serviles a quien mejor les paga. Y todo con nuestra complacencia e inacción. Por ello en este libro se mezcla la sátira y la denuncia con la melancolía de lo que pudo ser y no será, pero sin olvidar los relatos donde los jóvenes, pasando por encima de nuestros cadáveres crearán otro futuro. Hay humor, pero un humor que pretende llevar a la reflexión.


P.- Hace 26 años publicaste Europa se hunde, donde ya incidías sobre el desmantelamiento ideológico y moral del viejo continente. Manuel Gutiérrez Aragón llegó a decir que era un libro profético ¿Qué similitudes tiene con Ciudades de Europa?
R.- En aquel libro un joven marroquí venía a España a buscar trabajo y un futuro de libertad; ahora vienen hordas de delincuentes soltadas por el dictador marroquí. En aquel libro el joven era un personaje real, que amaba más nuestras libertades, cultura, valores y logros que nosotros mismos. Ahora tendrá más de 50 años y estará decepcionado de nosotros. Hace poco me llevó un taxista marroquí, que bien podía ser aquel Said, que me dio una charla brutal sobre las nuevas hordas islámicas que asolan Europa. Era más crítico que yo. Y podría decir que se sentía más español que la mayoría de españoles. Estaba enfadadísimo con nuestra desidia.



P.- ¿Es una lectura para hacernos reflexionar?
R.- En líneas generales, nuestra generación y las siguientes ya no reflexionan o lo hacen poco y muy adoctrinados por los grandes medios de comunicación; están –o estamos- ocupados con el teléfono móvil, los vídeos cortos y las plataformas de entretenimiento. Huxley ya lo avisó hace décadas, que seríamos esclavos felices. En mis relatos hay personas que se salen de esas ideas impuestas y son distintos viviendo como ellos consideran, no como se les dice que han de hacerlo. Son el punto de esperanza del libro. En todo caso, los relatos son muy abiertos, no pretendo que se lleguen a unas conclusiones, sino que las historias buscan que el hipotético lector las de una nueva vida. Ante la caída de Occidente por la llegada de los nuevos bárbaros, en Ciudades de Europa se plantea un futuro basado en la insurrección de nuestros hijos.


P.- Buscas complicidad con el lector animándole a actuar y en este país somos propensos a arreglar el mundo en sobremesas o acodados en la barra de un bar. ¿Qué acciones propones?
R.- Esencialmente vivir la propia vida más allá de cómo esté bien visto, hacer cosas para siempre a pesar de nuestra finitud, no respetar las ideas dominantes, sino tener ideas propias y cambiar lo más cercano. Mis personajes viven situaciones distintas, a veces muy duras, otras románticas, pasan por el filo de la navaja, y creo que eso hará que haya lectores que se sientan identificados. NO incito a un Mayo francés o a una Puerta del Sol con tiendas de campaña, que hemos visto que no lleva a nada, sino a reflexionar sobre qué futuro debemos crear y cómo hacerlo. Y ponernos a ello.

 

P.- Maestros como José María Merino o Luis Alberto de Cuenca te ensalzan, comparándote con los mejores autores del Siglo de Oro, el listón está alto y tú mismo, en la introducción te excusas sobre la vanidad. ¿Qué preferirías, el premio Planeta o el Cervantes?
R.- En Ciudades de Europa hay mucha mitología y diálogo con obras literarias previas, desde el Rapto de Europa, o la celebración del nacimiento de Jesucristo hasta los mitos de Lisboa o la poesía de Vladímir Mayakovski, pero todo desde la melancolía y la sátira; es una obra que no busca una persona al otro lado del papel que sienta lo mismo, que se altere, que vibre, que se emocione. Esto implica una cierta soledad, un camino difícil y no hay porqué ilusionarse con premios. Mi mejor pago sería que me leyeran mis nietos.


P.- El escritor Luis Leante te definió como un lobo solitario.
R.- Se lo agradezco, también dijo que serlo hace mucho más difícil el camino, pero, como Edmond Rostand hizo decir a Cyrano de Bergerac, “¡Ya sé que en este combate no debo esperar el triunfo! ¡No! ¿Para qué? ¡Es más bello cuando se lucha inútilmente!”. En todo caso, creo que ha sido el primero en leer el libro y eso me complace.

 

P.- Otro escritor de larga trayectoria, Juan Pedro Aparicio, afirma que el mejor relato de amor que he leído es tu cuento “Más duro que nunca”. ¿Hay mucho amor en Ciudades de Europa?
R.- Lo hay. El amor juvenil con mucho futuro de “Pieles limpias en Zentralfriedhof”; el amor prohibido en “El cine Imperio”; el amor destruido por la guerra en “Maiakovskiy en Kramatorsk”; el amor ya muerto que renace en los hijos en “Arcachón: Le sucette à l´ anis”; el amor imposible que dura para siempre en “El rapto de Europa en Creta” y una historia real en “Al salir del Teatro de la Ópera de Minsk”. Amor y muerte son ingrediente tan importantes en Ciudades de Europa como la sátira y la melancolía.

 

Ficha del libro https://mareditor.blogspot.com/2026/03/ciudades-de-europa-libro-de-relatos-de.html

COMPRA

23.3.26

Entrevista a Asier Aparicio: “Pueritia es el terreno inmenso de la libertad humana, donde se juega la existencia”

 


Pregunta.- ¿Quién es Ventolino y por qué crear una saga de él?
R.- Ventolino es un duende de la zona noroccidental de nuestra Península; pertenece un imaginario colectivo que hunde sus raíces en el mundo celta. Ventolino, y otros personajes como las xanas, los malismos, la paparrasolla, los ojancos o los oricuernos, son personajes prexistentes en nuestra mitología, pero a los que nunca se les dotó de una historia (al estilo de los mitos griegos, por ejemplo); solo se les definió por sus características. En ellos encontré un vehículo fascinante para traer a colación, sin dar la espalda a nuestra tradición, muchos temas de interés actual, como la amistad, la adolescencia, la relación padres-hijos… incluso el dolor y la muerte. Así nació la saga de “Ventolino”, con siete títulos distintos recogidos en dos libros: Las aventuras de Ventolino y La era del Oricuerno. Sus protagonistas crecen, maduran y evolucionan al compás de los retos que las historias les plantean.


P.-¿Y por qué una precuela, de dónde surge la idea?
R.- Bueno, ante un río caudaloso uno no deja de preguntarse: ¿de dónde brota tanta agua? La saga de “Ventolino” desborda imaginación: en los personajes, en las tramas, en su geografía… Estamos ante un mundo creado, aunque no de la nada. La pregunta contemplativa ante cualquier universo es siempre la misma: ¿de dónde sale, cuál es su origen, cómo se formó? Y a eso responde La quinta.

 

P.- Macondo, Comala, la Tierra Media, Celama… Escritores muy importantes han creado su espacio dentro del universo literario, ¿por qué nace Pueritia?
R.- Pueritia es el territorio de “lo posible”. Pero no de “lo posible” gratuito, sino de “lo posible” trabajado. Es el terreno inmenso de la libertad humana, donde se juega la existencia; un espacio que no es un don sino una conquista, que se gana con esfuerzo, con pensamiento… con bondad. El lugar de “eso posible” que para muchos resultaba imposible, pero que alguien, con su voluntad, hizo real. Pueritia, en fin, es el lugar de los niños, esa edad fantástica (y que podemos prolongar) donde las ilusiones resultan plausibles y los sueños alcanzables. Siempre me ha gustado la frase: “Como nadie nos dijo que era imposible, lo hicimos”. Pues eso.

 

P.- Las aventuras de Ventolino y La era del Oricuerno, una saga con el apellido de “juvenil”, ¿qué te parece?
R.- Me parece un término acertado, aunque reduccionista. Si “juvenil” solo se entiende como etiqueta marcadas por la edad, Ventolino no es nada de eso. A veces el mundo editorial encorseta a sus lectores. “Ventolino” funciona muy bien en los colegios e institutos, no cabe duda, pero, como digo siempre, es una saga apta para todos los públicos. Si alguien piensa que con cierta edad ya llega tarde para leer “El principito”, “La historia interminable” o “Harry Potter”, no sabe lo que se pierde… Lo mismo ocurre con Ventolino.


P.- En el prólogo de La quinta se dice que muchos cuentos de hadas nacen de una realidad traumática… ¿De dónde nace tu fantasía?
R.- En efecto, la fantasía y la imaginación son herramientas evolutivas de la humanidad desde el principio. En los momentos en que nuestra historia quedó paralizada en uno de sus atolladeros, alguien proyectó una nueva idea, un nuevo sistema de organización social, otra civilización… y el camino se despejó. Existe una fantasía de evasión y otra de solución; “Ventolino” nace de ambas. En cuanto a La quinta, los orígenes de Pueritia, se inspira en el trauma de toda una generación, la de mis padres, que vivieron un país enfangado en el odio de una posguerra. El reto era difícil: aprender a olvidar sin olvidar. Es decir, asumir el odio, marcar un camino distinto, y mantener la tentación de su regreso muy a raya. Porque las razones del odio siempre vuelven, y, por desgracia, no faltan personas que, por unas u otras razones, tratan de avivarlas.

 

P.- ¿Por qué decidiste escribir La quinta en forma de teatro?, ¿crees que es una historia para las tablas?
R.- Soy un escritor versátil, cultivo todas las formas literarias. Y muchas veces no soy yo quien elige las historias, sino que ellas vienen a mí; no sólo eso, me susurran la forma que quieren adoptar. En el caso de “La quinta” (y del teatro en general) los personajes me ofrecían tal potencia dramática, que se comprometieron desde el principio a sostener su historia ellos solos, sin la ayuda de contextos o descripciones espurias… sin la verborrea de un autor. Creo que es una historia muy similar a las que contaba Buero Vallejo. Es más, justo antes de ponerme a escribir, cayó en mis manos su obra Irene, o el tesoro, y fue muy inspiradora.

 

P.- ¿Habrá más noticias sobre Ventolino… o es un tema agotado?
R.- ¡Agotado, nunca! No sé por dónde, pero presiento que Ventolino va a seguir contando cosas…

 

Ficha del libro https://www.mareditor.com/liliput/la_quinta.html

COMPRAR

Entrevista a Samuel Marina Franco: “Bendita sea Castilla y León y sus gentes por regalarme trozos de su vida y pensamiento a través de sus palabras”.


Pregunta.- ¿Cuentos de la tierra es una obra que recoge la tradición literaria castellana, un determinado modo de usar el idioma, una visión de los territorios?

R.- Cuando las pequeñas piezas que conforman Cuentos de la tierra se fueron armando, comprendí que, entre ellas, tejidas, estaban las formas y usos que sin querer he ido adquiriendo del lenguaje. Unas veces porque lo escuchas y otras tantas porque te encandila. Mis palabras no son más que herencia del rastro que otros, sin darse cuenta, han dejado suspendido en el aire. En ese aspecto me gusta pensar que soy un perfumista que enfrasca el aroma de la lengua, su sabrosura, su deje y su picaresca.
Bendita sea Castilla y León y cada una de sus gentes por regalarme trozos de su vida y pensamiento a través de sus palabras, pero aquí no solo entran las tierras castellanas; Cantabria, Asturias, Aragón, Castilla la Mancha, Galicia, Extremadura, entre otros me han ofrecido parte de su cultura y humanidad. Cuentos de tierra utiliza el pueblo castellano como pretexto para señalar un motivo social universal. Vivimos juntos, con todo lo que ello conlleva.

 

P.- ¿Hay una reinvención de los pueblos, de las gentes castellanas?
R.- Es triste observar cómo Castilla y León es vista desde fuera, bueno, en muchas ocasiones desde dentro también. Soy consciente de que mi tierra no destaca en PIB, estado de bienestar u ocio rutinario, pero al igual que en mis relatos intento percibir las pequeñas cosas que hacen de mi comunidad un lugar con identidad, arraigo y carisma. ¿Que en Castilla y León somos secos? Pues con orgullo, no todas las personas son capaces de soportar una personalidad que se ha forjado con la misma dureza con la que se pisa el suelo que labra.

 

P.- Al mismo tiempo que tradición se ve evolución y las emociones principales del ser humano. ¿Cuáles serían, en tu opinión?
R.- Odio caer en la redundancia que un canon literario anterior ya ha establecido, pero en este caso es absolutamente cierto que dos pasiones principales mueven al ser humano: el amor y la muerte. Considero que el amor es la más fuerte. En ella se desglosa la filantropía (que falta nos hace) y la preciosa empatía. El amor es una suma de emociones plenamente sociales, que casi por efecto de neurona espejo, activa en mis relatos un cebo para que el lector se vea reflejado en los actos más caritativamente humanos y para qué mentirnos; no concibo el mundo sin amor, sin buenas personas y sin ese pequeño hilo de amabilidad que hace que las cosas funcionen. Por otro lado, está la muerte que, bajo mi concepción, no deja de ser un sinónimo de vida. Con La poética de lo imaginario de Durand comprendí que existe, susurrante, un miedo intrínseco a morir. Esto puede paralizarnos y contemplar la existencia como un abismo o armarnos de valor y batallar diariamente por el pedazo de Sol que nos corresponde. Temer a la muerte es la mejor manera de estar vivos.

 

P.- ¿Qué influencias tiene tu obra?
R.- La respuesta corta es el cuento hispanoamericano. La respuesta larga engloba a Poe, pionero y artífice de la rueca donde ahora todos tejemos nuestros relatos, a la mitología no solo griega (que tantos gustos me dio de niño), si no universal y a esos pequeños detalles que la anécdota oral sella como un leit motive. En mi obra hay hueco para el verso aurisecular, el ensayo al puro estilo de Unamuno y en, pequeños rincones, el absurdismo de Beckett. Para mi Borges encriptó el infinito en su biblioteca y solo el tiempo explicará por qué tuvo razón.

 

P.- Publicas tu primer libro con sólo 24 años, pero con 21 ganaste el XX Premio Internacional Sexto Continente de relato imponiéndote entre 182 textos recibidos de 27 países. ¿Aquel premio fue un espaldarazo definitivo para tus ansias de crear?
R.- Aquel premio fue un golpe de realidad, un hálito de vida. Siempre he escrito, aunque con dieciocho años empecé a tomármelo más enserio. Todo quedaba en un pequeño círculo que; aunque no lo entendía, me apoyaba y eso ya es más que suficiente. Tengo un irremediable miedo a estar muerto, a no haber dejado una huella en el mundo y supongo que es ese pavor el que inconscientemente me obliga a dejar por escrito aquello que siento, pienso o creo. No me importaba ser una pequeña voz entre la marabunta, para mí, mi propio discurso siempre sería algo digno de ser escuchado, aunque solo lo hiciese yo y sirviese para forjar mis convicciones. Ese concurso me ha hecho comprender que mis palabras merecen ser oídas por alguien más y que quizás, había algo de talento. No me importaría escribir aun sabiendo que con ello se escapa mi vida, porque sé que en el futuro esa moneda me va a volver.

 

P.- Ganaste aquel premio con un texto sobre la muerte de los pueblos castellanos: Requiem por Clarión de Campos. ¿Es una constante en tu pensamiento la lucha por salvar la España vaciada?
R.- No soy ningún héroe. No creo que yo, como individuo, genere algún efecto en aquellos que se niegan a ayudar o tender la mano. Mentiría si digo que no pienso en una utopía donde Castilla y León y otras tantas tierras volviesen a rezumar vida. Me duele mucho el abandono. Sin embargo, sí creo que la literatura es la semilla en la que germina la revolución. Revolución sin ningún cariz político, me refiero a una revolución plenamente humana, sin ideología de por medio o al menos sin una ideología que nos use como títeres. Algún día comprenderemos que la suma infinita de manos es capaz de parar un meteorito. Solo si sujetamos juntos, solo si somos capaces de no dejarnos caer. Así que sí, en mi obra la lucha contra la desidia que están padeciendo los pueblos de mi provincia, comunidad y país es una constante, porque nadie se merece morir en el olvido.

 

P.- ¿Se puede decir que hay un cierto humor en tu obra, a pesar de los temas profundos?
R.- Creo que la vida es horrendamente irónica, con el sabor que eso le aporta. La sátira está en desuso por su factor ético y por la castidad de valores que existen hoy en día. En mi obra no pretendo reírme ni menospreciar a nadie – la literatura no tiene que primar como insulto con ingenio- sin embargo, los vuelcos y giros que la vida ofrece embisten con tanta virulencia que en la mayoría de los casos, lo mejor es tomárselo con humor para defendernos, para devolver el empujón. La sátira de y hacia la vida no deja de ser una sátira hacia nosotros mismos, hacia lo vivido, con el desprecio que eso conlleva. Yo no pretendo ser irónico en mi obra, el chiste se cuenta solo.

 

P.- La portada es una extraordinaria ilustración sobre la mitología leonesa de Toño Benevides. ¿Se puede decir que en tu obra hay referencias a la mitología de la tierra?
R.- La región leonesa o soriana son una fuente inagotable de mitología, por su parte mi zona tiene cierta dificultad para ocultar en su naturaleza entidades sobre o anti naturales. He encontrado entre el imaginario popular brujas en el Cerrato o Tierra de Campos, hombres lobo y espíritus labriegos. Alguno de estos se merecía tener hueco en esta compilación de relatos. Sin embargo, abogo por que nunca es tarde para alimentar el folcklore con nuevas historias que ericen la piel, hagan reflexionar o busquen, de manera sobrenatural, explicar lo que la ciencia ya sabe, pero el misticismo admira. En esta obra he aunado tradición e impulso hacia el mañana. Un mañana onírico donde espero haber plantado semillas de casas abandonadas, túneles ocultos o cuerpos exageradamente deformados. Porque la mitología nace de las historias que inventan los pueblos para intentar dar solución a sucesos extraños, para advertir o para entretener y sé que los seres que habitan en esta obra darán mucho de que hablar.

 

Ficha del libro https://www.mareditor.com/narrativa/Cuentos_de_la_tierra.html

COMPRA


Entrevista a Luis Leante: “Yo lo que hago es robar la vida a otros”

 

 

Desde hace más de una década, Luis Leante nos tiene acostumbrados a alternar la literatura juvenil con las novelas de adultos. Sin embargo, apenas seis meses después de publicar su novela Academia Europa, nos presenta ahora una nueva, Interpretación de la mentira, que rompe esa alternancia seguida hasta ahora.

 

P.- ¿Por qué otra novela para adultos en apenas medio año? ¿Se puede escribir una historia de 374 páginas en seis meses?
Respuesta.- No, claro que no. Yo, al menos, no soy capaz de hacerlo. La publicación de Academia Europa fue un regalo: publicar en M.A.R. Editor una novela que salió en 2003 y que hacía muchos años que estaba descatalogada. Reencontrarme con los lectores con este libro para mí fue una gran alegría. Interpretación de la mentira es un texto inédito al que le he dedicado unos cuantos años y que sale ahora como mi última obra escrita.

P.- Y además coincide con la segunda edición de Academia Europa. Supongo que eso será determinante para haber publicado con el mismo editor.
R.- Sí, por supuesto. Estoy muy satisfecho con el trabajo editorial, con el trato, con el recorrido de la novela y con el empeño que han puesto desde M.A.R. para que los libros lleguen a los lectores. En realidad, es la tercera obra que publico con Miguel Ángel de Rus, que también es editor de Ediciones Irreverentes, donde ya publiqué hace años la obra de teatro Los Resistentes.

P.- ¿Y qué va a encontrar el lector en Interpretación de la mentira?
R.-Es difícil resumirlo porque es una novela compleja, no tanto de leer como de explicar. La novela es un juego de espejos entre dos personajes que llevan el peso de la trama, pero que paradójicamente no son lo más importante de la novela. Cuenta la historia de dos amigos desde la adolescencia hasta la edad madura, más de cuarenta años. Dos jóvenes que quieren ser escritores y que se conocen cuando tienen diecisiete y dieciocho años. La historia describe sus sueños literarios, su amistad, la evolución que experimentan a lo largo de los años, en lo personal y en lo literario, y el punto al que llegan al cumplir los sesenta. Se podría decir que es una historia metaliteraria: la trastienda del escritor. Pero esto sería simplificarlo mucho.

P.-Efectivamente, hay muchas más temas en la novela: hay muchas verdades y muchas mentiras.
R.- Sí, claro, de ahí el título. En la historia, además de la amistad y la ambición literaria aparecen amores, desamores, celos, desconfianzas, pasiones, traiciones, triángulos amorosos, incluso cuadrados amorosos, obsesiones sexuales, depravación, pureza, ensoñaciones y muchas mentiras.

P.-Sin adelantar nada; cuando uno está leyendo la novela, tiene la sensación de que está conociendo una historia, pero aquí hay dos historias que parecen la misma y sin embargo son diferentes.
R.- Así es. La novela es un juego metaliterario, como he dicho. Para mí fue un reto porque quise contar dos historias. Por una parte está la historia que el lector lee, con su trama, sus personajes, sus reflexiones y todo lo que la compone. Pero al mismo tiempo y de forma paralela hay una historia subterránea que no se percibe. Hay una trama oculta que avanza paralela a la que estamos leyendo. De vez en cuando asoman resquicios de esa historia subterránea, pero no podemos saber totalmente de qué se trata hasta que la mentira es interpretada por el narrador. Se podría decir que la novela tiene dos lecturas, la que se hace siguiendo el texto y la que realiza el lector reconstruyendo lo ya leído. Sé que suena demasiado pretencioso, pero no soy capaz de explicarlo de otra manera. La única forma de entenderlo es leer la novela.

P.-La estructura y la trama son muy originales, pero es igual de interesante ver el mundo de un escritor desde las bambalinas. Dices que no te gusta la autoficción, pero en esta novela da la sensación de que hay muchas cosas de tu vida que resultan reconocibles. ¿Hay elementos autobiográficos en la historia?
R.- Rotundamente no es una novela autobiográfica. Pero, aclarado esto, es cierto que hay muchos elementos de mi vida. Y también de la vida de mis amigos, de otros escritores a los que he conocido, de experiencias vividas o de las que he sido testigo. Yo no tengo imaginación suficiente para inventar una historia como esta. Soy un escritor sin imaginación. Yo lo que hago es robar las vidas a otros, colocar parte de la mía, adornarla, disimularla, añadirle personajes, maquillarla y contarla. Es una novela de préstamos: le presto muchas cosas a la trama y a uno de los protagonistas. Los pongo en un escenario que para mí resulta muy familiar: los lugares de mi adolescencia. En fin, es un engendro, una especie de Frankenstein literario construido a base de trozos de vida. Mi trabajo consiste en aislarlos, modificarlos y unirlos en otro contexto. En eso consiste para mí la escritura. No soy capaz de partir de la nada. Ya me gustaría.

P.-¿Es tan mezquino el mundo literario en la realidad como el que tú describes en la novela?
R.- El mundo literario no es mezquino, los mezquinos somos a veces los escritores. No todos, por supuesto. Cuando empecé a publicar los primeros libros, yo era bastante mitómano. Admiraba a los escritores cuyas obras me habían gustado. A algunos los fui conociendo y poco a poco fui perdiendo la admiración. Supongo que la mayoría de escritores que han leído mis libros y les han gustado se habrán sentido decepcionados después de conocerme. A mí me ha pasado tantas veces que cuando un libro me gusta hago todo lo posible para no conocer al autor. Suele ser decepcionante. Por lo general somos gente vanidosa, bastante ególatra, envidiosa. Podría escribir varias novelas sobre esto, pero me agotaría y no cambiaría nada. Y eso que he conocido a escritores/as que como personas son maravillosos/as. Eso es verdad, pero también debo decir que la gente más mezquina con la que me he tropezado en esta vida han sido escritores/as. Más que la envidia, lo que abunda es el desprecio del otro. Eso aparece en esta novela, pero muy suavizado. No pretendo herir susceptibilidades.

P.-Has dicho en alguna entrevista que eres bastante mentiroso. ¿Es posible que todo lo que estás contando en esta entrevista sea mentira?
R.- Me encantaría, pero no es así. Yo lo que he dicho es que soy no tanto mentiroso como adornador de historias. Casi nunca cuento las cosas como han ocurrido. Esto me pasa en la vida cotidiana y a veces me trae problemas. En realidad, no miento, sino que adorno tanto los hechos que parecen una mentira, una fabulación mía. Más que un mentiroso, como te digo, soy un adornador de historias.

P.-Uno de los temas que se repite en la mayoría de tus novelas es la relación con el padre. Y en algunas ocasiones la relación con la madre. En esta novela aparecen las dos y, además, tienen mucho peso en la historia.
R.- Sí, sí, es algo que siempre sale aunque no sea consciente. Igual que siempre salen los temas del amor, la vida y la muerte, los únicos que existen en la literatura, según Juan Rulfo, también la presencia del padre, y a veces de la madre, tiene mucho peso en todo lo que escribo. La relación con un padre y con una madre, al menos en mi experiencia, son muy, muy distintas. En esta historia se ve claro: desde la desconexión total con el padre hasta el complejo de Edipo con la madre. Y, sobre todo, aquí hablo de la relación con el padre y luego con el hijo cuando te ve como padre. Creo que habrá lectores que se sentirán identificados.

P.-En la novela hay escenas de gran belleza, diálogos muy realistas, pero también escenas sórdidas, incluso con prácticas de sexo llamativas. ¿La perversión forma parte de la literatura?
R.- No me atrevo a decirlo categóricamente, pero el sadismo y la perversión no son exclusivos de ningún gremio. A veces, cuando el escritor se siente ahí arriba, observado, admirado, saca su parte más perversa que posiblemente en otras circunstancias quedaría oculta. Casi nada de lo que se cuenta en esas escenas es inventado, excepto alguna muerte que por suerte no ha ocurrido mientras yo estaba cerca. La mente humana está llena de recovecos desconocidos. Por eso somos capaces de tener comportamientos admirables unas veces y despreciables otras. Supongo que es algo parecido al yin y el yang, pero referido a la bondad y la maldad.

P.-Terminamos con una cuestión que no es la menos importante. Ya desde las citas de encabezamiento de la novela y luego a través de toda la historia hay una premisa que se mantiene hasta el final: “Somos como nos ven los amigos”
R.- Efectivamente, esa es la clave de esta historia. Más importante, incluso, que la trama metaliteraria, que al fin y al cabo está construida para defender esa premisa. Parece tan evidente que me da cierto pudor explicarlo, pero realmente uno no es como realmente cree que es, por mucho que se empeñe. Al final, los demás nos conocen o creen conocernos mejor que nosotros mismos. En algunos casos, especialmente cuando se trata de los amigos cercanos, los íntimos, los de verdad, esa visión que los demás tienen de nosotros suele ser la que prevalece. Eso significa que es inútil preocuparse por ser así o asá porque al final seremos como los demás nos vean, aunque sea una visión falsa, o no. Esa es la esencia de esta historia. 

Ficha del libro https://www.mareditor.com/narrativa/Interpretacion_de_la_mentira.html

COMPRAR

 




Entrevista Vic Echegoyen: “Un bombardeo de saturación busca la destrucción total sin distinguir entre blancos militares y civiles”

 


Pregunta.- Se estiman entre los 50 y 60 millones de muertos en la segunda Guerra Mundial. ¿Si el nazismo hubiera capitulado antes, habría ahorrado Alemania muchos sufrimientos y muerte a su pueblo o no era viable capitular?

R.- Claro que era viable capitular mucho antes para salvar vidas de ambas partes. La cúpula militar alemana sabía que la guerra estaba perdida tras las derrotas en Stalingrado y el norte de África, por eso trató de persuadir a Hitler de que debía negociar la paz. Hitler se negó y los militares cometieron varios atentados fallidos contra él, como en 1943 o la célebre "Operación Valkiria" a mediados de 1944: la purga masiva de oficiales como represalia anuló la oposición a Hitler y su obsesión de "victoria o muerte" causó millones de víctimas adicionales, la destrucción de Alemania y su capitulación incondicional, con la división de ese país, y de Europa, durante casi cincuenta años.

 

P.- Blitz trata de cómo vivieron las personas el bombardeo por saturación de Dresde. ¿Tratas más de personas que de hechos políticos?
R.- El trasfondo político y militar sí lo resumo, pero los hechos políticos incumben a los historiadores: la tragedia del bombardeo de Dresde y de ciudades de ambas partes (Londres, Rotterdam, Hiroshima, etcétera) se comprende solo a través de las vivencias de la gente corriente, porque cualquier lector se identifica con un niño, un pintor, una bailarina, un anciano a punto de ser deportado, o los animales de un zoológico.

 

P.- Afirman los estudiosos que en la Unión Soviética murieron unos 24 millones de personas, pero los grandes bombardeos sobre Dresde corrieron a cargo de Inglaterra y EEUU. ¿Por qué?
R.- Porque Churchill (Inglaterra), Roosevelt (EE.UU.) y Stalin (la URSS) acordaron atacar Alemania por dos frentes haciendo tenaza para rematarla: la URSS por tierra desde el este, y los Aliados por aire desde el oeste, ahora que podían sobrevolar Francia recién liberada sin ser atacados rumbo a Alemania. Antes del Desembarco de Normandía y la liberación del territorio francés, no habría sido posible.

 

P.- Algunos de los protagonistas de tu libro son los animales. Hay imágenes que documentan su huida. Cuéntanos qué sucedió.
R.- Un "bombardeo de saturación" busca la destrucción total sin distinguir entre blancos militares (como fábricas, arsenales o ferrocarriles) y civiles (hospitales, escuelas, iglesias, museos o zoológicos). Alemania empezó los bombardeos indiscriminados en Holanda, Francia e Inglaterra y hasta publicó el "Blitz Baedecker" en 1942 (el Baedecker es una famosa guía turística) para atacar ciudades sin importancia estratégica, solo con el fin de hundir la moral del enemigo. Los Aliados respondieron ojo por ojo, y eligieron Dresde como símbolo del arte y la cultura y porque estaba prácticamente intacta. El Zoológico y sus animales, al igual que el circo de Dresde y sus animales, sufrían la escasez de alimentos y personal (los hombres luchaban en el frente), pero seguían abriendo cada día para mantener el ánimo y la sensación de normalidad de la ciudad: por eso su destrucción, filmada por un empleado del zoo, fue un golpe tan duro dentro de la tragedia que supuso el bombardeo. De hecho, en una encuesta al terminar la guerra para preguntar a los habitantes qué querían reconstruir primero, la mayoría dijo: "¡Devolvednos nuestro zoo!"

 

P.- ¿Por qué se escogió para el bombardeo el inicio del Carnaval?
R.- Primero, había una carrera entre ingleses y soviéticos por ver quién llegaba primero a Berlín (para eso, había que arrasar Dresde y otras ciudades del este) y la Real Fuerza Aérea de Churchill se jugaba el prestigio; segundo, esa noche era ideal pues no había tormentas ni nevadas previstas, y tercero, porque el Carnaval es una celebración muy importante para los alemanes: todos salen a la calle a reunirse y festejar.

 

P.- ¿Qué sobrenombre tenía Dresde y por qué?
R.- La conocían en todo el mundo como "La Florencia del río Elba" por la riqueza de sus palacios, la belleza de sus templos, las colecciones de sus museos, y porque Dresde era un centro cultural y académico tan importante que era una visita obligada hasta para los extranjeros que recorrían los lugares más célebres de Europa: Florencia, París o Roma. Varios pilotos británicos que bombardearon Dresde habían visitado la ciudad antes de la guerra, y expresaron su tristeza porque tenían la obligación de destruirla.



P.- Eres una prestigiosa autora de novela histórica que publica en grandes editoriales de España, Italia y Portugal. ¿Qué te aporta ser la ganadora del Premio Alexandre Dumas de Novela entre 344 novelas de 26 países?
R.- Personalmente, es un gran honor para mí; pero como el galardón es para una novela y no para un autor, lo entiendo como una apuesta por el mensaje de paz de Blitz, una declaración de concordia entre las naciones, y un "NO" contra el sinsentido de todas las guerras. Por eso me alegra mucho que Blitz se publique en el 80º aniversario del bombardeo de Dresde y el fin de la peor guerra de todas, la Segunda Guerra Mundial... y ahora que volvemos a vivir varias guerras espantosas.

 

P.- Vives en Hungría, un caso muy específico dentro de la Unión Europea, un país que ha marcado su propio camino. ¿Ves en la Europa actual tendencias destructivas que puedan recordar tiempos pasados?
R.- Lamentablemente no solo en Europa. Mi madre y mis abuelos fueron expatriados y refugiados de la Segunda Guerra Mundial, y hoy día, como vivo en Hungría, veo en persona los efectos de las guerras: en los años noventa llegaron refugiados de la guerra de los Balcanes, a partir de 2015 eran cientos de miles de fugitivos de Oriente Medio (justo a través de mi ciudad fronteriza, Sopron), y en 2014 y desde 2022 un millón de refugiados llegó de Ucrania. El corazón de Europa siente a diario, de forma directa, el impacto de todos esos conflictos.

 

P.- ¿Ves algún paralelismo entre la actitud de los políticos actuales y de los políticos de los años 30 y 40 del siglo pasado? De ser así, ¿cuáles?
R.- A pesar de los avances, siempre ha habido imperialismos y derivas totalitarias, y continúan las conquistas territoriales por los motivos de siempre: antes era por esclavos y metales preciosos; en los años cuarenta fue por el "Lebensraum" demográfico y recursos como el petróleo de África, y hoy siguen siendo los recursos naturales (fuentes de energía, tierras raras, caladeros, tierras de cultivo): la máscara de la ideología varía según cuál venda mejor su propaganda, pero el motivo siempre es la hegemonía económica.



P.- ¿Blitz es una novela que te deja el alma acongojada o hay alguna luz de esperanza al final del túnel?
R.- Blitz es pacifista e invita a la esperanza después del dolor, la civilización tras la barbarie, y tender puentes necesarios para que los enemigos se entiendan y se den la mano. Y por eso cuento también cómo Dresde se convirtió en el momento y en el lugar exactos donde nació el diálogo para sanar el odio entre los pilotos que la bombardearon, y los civiles que lo sobrevivieron.

 

Ficha del libro https://www.mareditor.com/narrativa/Blitz_la_destrucci%C3%B3n_de_Dresde.html

COMPRA

Entrevista a Luis Barberá: “En 1212 se unen Castilla, Aragón y Navarra y derrotan a los almohades, que eran un peligro real para Europa”

 


Pregunta.- ¿Cómo se desarrolló la Batalla de las Navas de Tolosa que es un hecho trascendental en el inicio de ese siglo XIII donde se fundamenta tu novela?
R.- En la lucha entre el predominio de dos religiones, como son el Cristianismo y el Islam, solo se citan dos grandes acontecimientos: La batalla de Lepanto y la de Viena. Y se olvida, otra muy anterior, que prevalece sobre otras de menor importancia que también se produjeron y es: La batalla de Las Navas de Tolosa. El 16 de Julio de 1212 se va a producir un hecho trascendental y es que la unión de tres reinos cristianos, Castilla, Aragón y Navarra, con el concurso de diversas Órdenes Militares, con una pequeña pero eficiente hueste portuguesa y con la concurrencia de Cruzados europeos, pudo derrotar a los almohades, que significaban un peligro real para Europa. Mucho habría que hablar sobre la no participación del Reino de León o de las humillaciones sufridas en la persona del rey de Portugal por su físico, así como también sobre la rapiña efectuada por tropas cruzadas francesas en Toledo y otras poblaciones, pero todo ello es insignificante, ante la grandeza de aquella hazaña épica.

 

P.- Tus tres novelas tratan un periodo posterior a la invasión del año 711 y se enmarcan en un periodo de guerras por la recuperación del territorio. ¿Crees que el concepto de Reconquista es apropiado y por qué?
R.- El término de Reconquista para un período tan largo de la Historia, tal vez no sea el más apropiado. A veces me pregunto si el rey de Asturias, Fruela I, nieto de Don Pelayo, no hubiera sido asesinado por los suyos ¿hubiera cambiado radicalmente la Historia que conocemos? Esa muerte significó el principio de esos acuerdos a veces inconcebibles de cristianos y musulmanes contra cristianos o al revés, que nos llevó a que se alargara tanto la recuperación de la Península Ibérica para la Cristiandad.



P.-¿Cuáles son las reinas de las que hablas en tu libro y que papel tuvieron en la historia?
R.- Todas las que aparecen sorprenderán a los lectores y ahora mismo diría que entre ellas destacarían, Berenguela de Castilla, madre de Fernando III; Violante de Aragón, esposa de Alfonso X e hija de Jaime I; Blanca de Castilla, que fuera esposa del rey francés, Luis VIII; y otras, como Berenguela de Navarra, hermana del rey Sancho VII de Navarra y esposa del famoso Ricardo “Corazón de León”, o Constanza de Aragón, esposa de Federico II, el famoso “Stupor Mundi”, Emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico y otras que aparecen en la novela con papeles más o menos destacados.

 

P.- ¿Cómo explicar la preponderancia que tuvo en el periodo de reconquista el reino de Castilla y por qué acabó siendo uno de los dos más importantes?
R.- En la novela se explica entre otros episodios de otros reinos, la consagración de Fernando III, como rey de Castilla y de León, a pesar de las dificultades que tuvo para ello y que se describen en el libro. Con anterioridad, el reino de Galicia, había sido fagocitado por el de León, con lo que el territorio que abarcaba era el mayor de la Península y a ello unimos una nobleza que si al principio fue muy combativa con el nuevo rey castellano, después fue bastante fiel en comparación con los disgustos continuos que padecía el rey de Aragón, Jaime I, con sus nobles.

 

P.- ¿Por qué ese título, De Reyes y de Reinas?
R.- Te voy a ser sincero. Desde el principio, cuando discurría en como escribir este libro, el título que tenía pensado era muy diferente y lo seguí manteniendo en mi cabeza hasta prácticamente la mitad de la novela. Ahí decidí cambiarlo y fue porque cada vez que me iba adentrando en nuevos personajes e iba conociendo las situaciones a las que se tuvieron que enfrentar y que habían vivido; sus formas de pensar; y sus actuaciones y decisiones, me sorprendía cada vez más del papel de las mujeres en aquel siglo. Es algo increíble. Muchas de ellas, no estaban agazapadas detrás de su señor, ni mantenían simples papeles secundarios propios de su sexo en aquellos años. La novela se desarrolla en el siglo XIII y te puedo asegurar que los lectores y sobre todo, las lectoras, quedarán maravilladas de hasta donde podían influenciar las mujeres en prácticamente todos los estratos de la sociedad. Estaban en un mundo de hombres, pero algunas de ellas se elevaron sobre ese mundo, y sus decisiones fueron respetadas y obedecidas, contando incluso con una nobleza fiel que reconocía su liderazgo.

 

P.-Como en tus anteriores novelas históricas, El Visigodo y Omeyas, hay muchos personajes, que lejos de llevar a confusión, convergen nítidamente. ¿Cómo consigues que los lectores sigan la trama con tanto protagonista?
R.- Yo escribo novelas históricas buscando un contexto que sea lo más fiel posible a la realidad que conocemos de la época donde transcurre la acción. Piensa que en este siglo XIII, en la Península Ibérica, tenemos a diferentes reinos cristianos en marcha y algunos de ellos mantienen como feudatarios a territorios allende los Pirineos. Al principio del siglo XIII, han sido derrotados los almohades en la Batalla de Las Navas de Tolosa. Están ahí los reinos de Taifas musulmanes. Por simple lógica, el número de personajes tiene que ser elevado. Lo bueno es que creo que he sabido ir concatenando sus acciones y apariciones para que el lector, además de pasar un rato entretenido, se empape de unas historias y acontecimientos extraordinarios que ocurren en todo ese siglo.

 

P.-¿Hay algún hecho que nos sorprenderá por encima de otros?
R.- Creo que en la novela el lector se irá sorprendiendo en cada capítulo. Son muchas las historias y personajes, las vicisitudes y las sorpresas que irán apareciendo según se vayan pasando las páginas de este libro. Particularmente, me resulta muy difícil dar una contestación a tu pregunta debido a la continua trama, pero si puedo comentarte, que me sorprendió cuando iba recogiendo documentación sobre algunos personajes, las características comunes en cuanto a vivencias y sufrimientos, en su niñez, de los que llegarán a ser reyes, Fernando III, de Castilla y Jaime I, de Aragón. Fíjate que uno se criará con una madre que incluso lo guiará tanto en la política como en su vida personal, y el otro, se criará sin madre y con unos freires de la Orden del Temple, pero al final, uno y otro, sufrirán y padecerán de una forma que te enternece cuando vas pasando hoja tras hoja.

 

P.-¿Algo más que quieras contar de tu nueva novela?
R.- Expresar mi agradecimiento a los lectores que me siguen, que han hecho posible que mis anteriores novelas en M.A.R. Editor hayan tenido un buen número de ediciones, y que espero disfruten de esta nueva novela. Me llegué a apasionar en su realización y me encantaría transmitir esa ilusión cuando lo lean.

 

Ficha del libro https://www.mareditor.com/narrativa/De_reyes_y_de_reinas.html

COMPRA

Entrevista a Miguel Ángel de Rus: “El amor prohibido de Mozart puede estar repitiéndose en cualquier de nosotros”

 


Pregunta.- Bäsle, mi sangre, mi alma, fue la primera novela sobre Mozart en la que se utilizó su correspondencia personal como principal fuente informativa.
R.- Apareció originalmente en 2005 y la acogida de la crítica fue muy buena, los diarios destacaron que había rescatado de su correspondencia ese amor perdido y le dieron gran valor, porque presentaba un Mozart muy distinto al que ofrecía el cine. Siempre se ha incidido en su matrimonio, pero nunca en esta pasión que sintió por su prima y que fue muy duramente contestada por su padre y su tío. Y el rechazo de su padre tuvo elementos premonitorios.

 

P.- El cine nos ha vendido a un Mozart muy ligero de cascos.
R.- De su correspondencia sacamos la conclusión de que era muy creyente, se alegra incluso de la muerte de Voltaire; vemos cómo se opone a ciertas libertades de la época, que era muy libertina. En el libro se constata que no era un genio porque le hubiera tocado la mano de un dios, sino porque dedicó su vida a trabajar. Y al mismo tiempo era un hombre muy divertido, con un sentido del humor peculiar.

 

P.- Mozart, en el momento en que transcurre la novela, está a punto de romper con la nobleza y la burguesía.
R.- En las cartas de Mozart se ve que ya no soportaba la altanería y las mentes vacías de la nobleza y los burgueses. Siente un profundo rechazo por los poderosos y su principal deseo es liberarse de ellos. Hay que plantearse que la novela transcurre sólo unos años antes de la Revolución Francesa, ya había en el aire un cierto rechazo del poder, y en sus cartas se comprueba en primera persona

 

P.- Es un libro que coincide con los 250 años de Mozart
R.- Bäsle, mi sangre, mi alma, aparece originalmente en 2005. Mozart nació el 27 de enero de 1756, así que su 250 aniversario se celebró en 2006. Para mucha gente supuso una sorpresa conocer otra visión de la vida de Mozart.

 

P.- ¿Es novela histórica?
R.- Prefiero decir que es una ficción histórica. Está basada en hechos reales, las cartas que se reproducen son ciertas, pero yo no diría que todo lo contado sea cierto, aunque es verosimil. El narrador es un descendiente que cuenta la historia según él la ha conocido. Y lo importante es ver cómo a veces en las familias se repiten a lo largo del tiempo hechos. Como si lleváramos en nuestro código genético ciertos comportamientos. El amor prohibido de Mozart puede estar repitiéndose en cualquier de nosotros.


P.-Miguel Ángel de Rus logra una narrativa de vanguardia al mantener en paralelo la vida de Mozart a través de sus cartas y al narrar desde el punto de vista de un descendiente.

R.-Intenté que Bäsle, mi sangre, mi alma, fuera la historia real de Mozart, desde la documentación que tenemos y desde sus cartas, y al mismo tiempo mostrar los paralelismos que muchas veces se dan en las familias. Vemos cómo hechos de generaciones anteriores se vuelven a repetir, como si estuvieran inscritos en nuestro ADN. De este modo ambas historias nos enriquecen y nos muestran hasta qué punto somos quienes somos, pero también todo oo que han vivido nuestros antepasados.

Ficha del Libro https://www.mareditor.com/narrativa/Basle_mi_sangre_mi_alma.html

COMPRA

6.3.26

Entrevista a Teresa Galeote Dalama por “Los días largos”



P.- ¿Qué sentiste al ganar con esta novela el Premio Carta Puebla de novela? ¿Cuál era tu recorrido literario hasta ese momento?

R.- Ganar un premio literario, aunque sea modesto, es un estímulo, al menos lo fue para mí. Te induce a pensar que tu obra es valorada por personas que no te conocen; el veredicto es neutral. El cariño y aceptación de familiares, amigos y personas cercanas es necesario, pero no suficiente. Yo tenía publicado un libro de relatos, Los sueños, a través de José Esteban, escritor y crítico literario, que estaba muy metido en el mundo del libro. Después escribí Iberia, compuesta por tres novelas cortas que tuvo un recorrido similar. Posteriormente escribí la novela, Momentos que no se olvidan, que fue editada por editorial Vosa, ya desaparecida. Los días largos es mi cuarta novela y me atreví a enviarla al certamen Carta Puebla, del año 2008. Cuando contactaron conmigo para decirme que había ganado el premio, me llevé una grata sorpresa. Devolverla a las librerías ahora con M.A.R. Editor es un reto y la demostración de que lo que aquí se cuenta sigue vivo y seguirá vivo por mucho tiempo.

 

 P.- ¿Para muchos españoles la Guerra Civil y la postguerra siguen siendo una obsesión que marcan sus vidas?

R.-Después de las guerras civiles quedan muchas heridas sin cicatrizar porque, una vez terminada, hay que seguir conviviendo entre vencedores y vencidos. Los sentimientos de venganza, los odios siguen ahí, aunque estén soterrados. No solo es el dolor físico que se puede haber sufrido; el psiquismo humano forma parte de nuestro ser y queda marcado por las barbaries que se comenten. Además de las muertes, los vencidos deben enfrentarse a las purgas, la dificultad para encontrar trabajo o recuperar el perdido, la prisión en miles de casos, los diferentes agravios... Todo forma parte de un entramado muy difícil de olvidar. Luego estaba la supremacía que ostentaron los vencedores para hacerse valer, las prohibiciones que impedían expresar los sentimientos y pensamiento político. El silencio pesaba como una losa        

 

P.-Hablas de la supervivencia. Había dos tipos; la de no encontrar comida en la postguerra y la del miedo a la represalia. ¿Cómo lo vivió la generación de tus padres?

R.-Mis padres, como tantos otros perdedores, vivieron una posguerra muy dura. Tuvieron que guardar silencio, pasar necesidades con las cartillas de racionamiento y aceptar el orden establecido, vivir con el miedo de la delación y la cárcel. Mi padre y mi madre estuvieron en un campo de refugiados francés durante meses. Decidieron volver porque se decía que quienes no hubiesen matado podían regresar, pero nada decían de la situación impuesta que debían aceptar: el silencio, el hambre y el miedo a la acusación de otros, muchas veces por rencores o envidia anteriores.    

 

P.-Se ha ocultado en cierta medida que en España hubo campos de concentración.

R.-Sí, se sabía muy poco y solo las personas que estuvieron en esos reductos de torturas, humillación, hambre y enfermedades dieron información a los más allegados. Apenas se hablaba de los campos de concentración en los ambientes intelectuales porque había miedo a las represalias. Y la prisión esperaba a cualquier persona que criticara al régimen.  

 

P.- ¿Cómo afecta ese tiempo de silencio a la vida de la pareja, a su relación amorosa y de convivencia?

R.- Se convirtió en un muro de protección sin saber que era a la vez una carcoma que les mordía por dentro. Cada pareja era un mundo en un contexto determinado de trabajo, de familia, de amigos, y el silencio formó parte de una forma de vida que aún, hoy, permanece porque la verdad al desnudo duele. La mentira es más consoladora, pero a la larga nos anula como seres humanos. Actualmente, vivimos sumidos en la mentira, en la tergiversación del lenguaje, en la impostura permanente. 

 

P.- ¿Crees que la llamada memoria histórica es fiel a los hechos de aquellas épocas o que finalmente sigue habiendo dos bandos que quieren crear un relato para mostrar sólo las bondades propias y los males ajenos?

R.-La memoria siempre triunfó entre los vencedores, adornada con un halo de triunfalismo, honores y puestos relevantes. Después de la muerte del dictador y el cambio político se han ido sabiendo otras historias que quedaron ocultas, las represalias contra los vencidos, la represión de las  mujeres en el Patronato de Protección a la Mujer fue atroz, cuya presidenta de honor fue Carmen Polo de Franco, esposa del dictador, los bebés robados que cedían a las familias adeptas al régimen. Y qué decir de las fosas comunes y las dificultades de los familiares para recobrar los restos de sus seres queridos. Una memoria de los vencidos es fundamental para saber toda la verdad de lo sucedido. Necesitamos una memoria rigurosa si queremos sanar las heridas. Pero no parece que importe mucho; los partidos políticos usan la Memoria para tirarse las palabras, cuando no los exabruptos los unos y los otros.        

https://www.mareditor.com/narrativa/Los_dias_largos.html 


8.2.26

Entrevista a Eduardo Bastos por “El barco de las ánimas”

 


Pregunta.- En tu libro hablas del asesino más despiadado de los últimos tiempos. ¿En quiénes te has basado para describirlo y darle forma?
R.- Me he basado en la realidad, en las mentes más oscuras y peligrosas que se han encontrado. En la trilogía La crisálida del hombre Lobo, mi asesino tenía que ser peor que cualquier serial killer, incluso peor que los que están tan de moda en las plataformas de streaming o en podcast. Por eso he ido cogiendo un poco de la esencia de un nutrido grupo de asesinos reales hasta dar forma al mayor monstruo que pudiera estar ahora diluido en la sociedad. Para describirlo, he utilizado una herramienta esencial que tiene la policía: La Sección de Análisis de Conducta, esos especialistas son quienes han ido mostrando al lector cómo es ese criminal. El Barco de las ánimas es una oscura partida de ajedrez entre esos policías y el asesino que estoy seguro de que va a mostrar al lector partes del señor Lobo que aún no conocía.


P.- ¿Cómo surgió la idea de crear todo un universo relacionado con un asesino en serie?
R.- La trilogía La crisálida del hombre Lobo, es resultado de un pensamiento, de una pequeña incógnita que resolví y que derivó en una pregunta más y después en otra. Así, poco a poco, fui dando forma, en mi cerebro, al mayor depredador de la historia. Pero no quería presentar esas incógnitas, y sus respuestas, como parte de un axioma sobre la psicopatía o los asesinos en serie, al contrario. He querido que el lector tome parte de esa incertidumbre, que una vez acabada El barco de las ánimas, le haya surgido esa pequeña duda sobre si podría existir ese monstruo en realidad, si alguien de su entorno pudiera ser igual o, incluso, qué pasaría si él, o ella, tuvieran “un cerebro de psicópata” y no lo supieran. El hecho de que La crisálida del hombre lobo sea una trilogía vívida y tremendamente plástica, hace que se represente la realidad con una gran fuerza visual, de un modo parecido a una película y esa forma de lectura y sus descripciones, creo que favorecen mi propósito.

 

P.- El equipo de análisis de conducta de la Policía Nacional tiene que descubrir las motivaciones que llevaron a ese psicópata a matar. ¿Por qué?
R.- Porque su función, como se puede apreciar en las tres novelas que componen La crisálida del hombre Lobo, es tratar de inferir las dimensiones motivacionales y conductuales que llevaron al criminal a cometer un delito. Estos expertos son un apoyo imprescindible en una amplia diversidad de investigaciones, porque a través de diferentes técnicas de evaluación psicológica que utilizan tanto en la escena como en los actores (victimas, testigos, etc.) con capaces de predecir el próximo movimiento del delincuente. En resumidas cuentas, es una herramienta al servicio de los investigadores que es capaz de encontrar patrones en un delito, con los que son capaces de generar una hipótesis sobre los motivos y las conductas que han llevado a ese criminal a cometer ese delito y, con ello, facilitar a los investigadores la identificación del autor y su localización. En España, la Sección de Análisis de Conducta de la Policía Nacional, ha sido la pionera en utilizar este tipo de técnicas en el seno de una investigación y la fama que han alcanzado a nivel internacional es enorme. En Oculto entre las sombras y en Vida de perros, han sido esa herramienta básica para saber quién era el asesino. El barco de las ánimas bucea en el abismo más oscuro de la mente de un criminal y, por eso, debían de ser ellos los protagonistas de esta novela. Es una partida en la que cada pieza, es una motivación diferente y quién mejor que ellos para enfrentarse al mayor asesino en serie.

 

P.- Tu trilogía, que concluye con El barco de las ánimas, es ficción, pero ¿tiene mucho de true crime?
R.- Mucho. Los crímenes que el lector va descubriendo en el transcurso de la trilogía son reales, versionados, sí, pero reales. Cuando se habla de Ted Bundy, Chikatilo, de David Berkowitz, o de sus crímenes, he querido reflejar la realidad, cruda, terrible, esa que muchos creen que solo existe en las pesadillas. He mostrado sus atrocidades sin mostrar al lector la destrucción corporal a la que estos monstruos sometían a sus víctimas. Sin recrearme en la sangre o en lo explícito de las vísceras. Pero también que querido visibilizar diversos peligros del día a día, con los que tú o yo podemos convertirnos en víctimas. Sin ánimo de destripar nada sobre la última parte, en El barco de las ánimas, en concreto, se sigue con ese rastro macabro de asesinos en serie y dejo al descubierto, entre otros aspectos, los riesgos de las Redes Sociales y lo peligroso que es esa exhibición constante de nuestra vida o el riesgo inherente que lleva aparejada la explotación sexual.

 

P.- ¿El lector va a comprender mejor cómo trabaja la Policía Nacional para perseguir a un asesino al leer tu trilogía?
R.- Creo, y espero, que tras leer esta trilogía, el lector, comprenda mejor a los hombres y mujeres que componen la institución policial. Que sea consciente de que tras el uniforme, hay personas, con sus miedos, sus flaquezas, sus esperanzas y sus frustraciones, y que aún así, son capaces de sacrificar su vida para proteger al ciudadano, pero sí, también hay muchos procedimientos que son reales. Por otra parte, la trilogía La crisálida del hombre Lobo, es un compendio de diversas técnicas de investigación criminológica que van desde la teoría de los círculos concéntricos a los últimos estudios sobre neurología y el cerebro psicopático, con las que he tratado de ser todo lo riguroso que se puede al hablar de las víctimas o los motivos que llevaba a nuestro criminal para elegirlas, los actos criminales propiamente dichos, su peculiar forma de realizarlos, e incluso con nuestro señor Lobo y, sobre todo, el porqué ha cometido todos esos crímenes.


P.- Un policía nacional, después de varios años de encontrarse con lo peor del ser humano, ¿puede acabar con depresión o incluso con tendencias suicidas?
R.- Es un tema que, según el enfoque desde donde se observe, puede levantar ampollas. Hay estudios que indican que el suicidio en las FFCC del Estado, ha sido la principal causa de muerte no natural entre estos colectivos en 2024 y que está por encima de la media de la población en general. La naturaleza de la profesión policial, la exposición constante a situaciones de alta tensión, violencia, muerte y trauma, unido a la dificultad que conlleva, muchas veces, compatibilizar la vida laborar con los problemas diarios que podemos tener todos: familia, separaciones, hijos, situación financiera, etc. Ejerce una presión psicológica extrema en ese policía o guardia civil extrema que no siempre se aborda de manera adecuada. Aunque desde las instituciones policiales, la salud mental se considera como una cuestión de «máxima urgencia» y se está haciendo un esfuerzo considerable para tratar de minimizar ese problema, es cierto que aún queda mucho camino que recorrer. Por eso quería dar visibilidad a ese problema que, pasa desapercibido fuera de los colectivos policiales. El estrés postraumático y las secuelas psicológicas a las que se enfrentan los investigadores, es algo que, muchas veces, queda diluido. En esta trilogía he tratado de mostrar qué hay tras el investigador y “su placa”, cuando está en la intimidad de su casa, tanto lo bueno, como lo malo. Visibilizar la humanidad y luchas internas que los policías tienen tras el uniforme. En Oculto entre las sombras hablaba sobre lo difícil de enfrentarse a un crimen atroz sin que te afectara, en Vida de perros, hablaba sobre el suicidio. En El barco de las ánimas, he querido mostrar, desde una perspectiva aséptica, ese estrés postraumático, las secuelas emocionales que pueden crearse en la psique de un policía. Sin adornos ni ahondando en la herida.

 

P.- ¿En El barco de las ánimas, y tu toda tu obra, puede el lector normal encontrar claves para saber si en su entorno puede haber un psicópata?
R.- En La crisálida del hombre Lobo, al abordar el concepto de asesino en serie desde un enfoque estrechamente relacionado con la criminología, el lector puede encontrar diferentes items y pautas sobre lo que es un psicópata, pero si está buscando una brújula que indique quién es un psicópata y quién no, lamento decir que le va a resultar complicado. El tema de la psicopatía es fascinante y complejo, tanto que muchos expertos no se ponen de acuerdo a la hora de explicar las bases sobre qué es un psicópata. Lo bueno que tienen estas discusiones es que hacen que la psicopatía se aborde desde diferentes campos: psicología, psiquiatría, neurología, criminología e incluso desde una perspectiva relacionada con el derecho penal o la resocialización... En El barco de las ánimas, he querido exponer parte de esos estudios y plantear al lector una serie de preguntas para que saque sus propias conclusiones: ¿Qué podemos hacer si existiera un criminal como nuestro asesino?, si pudiera saber si soy un psicópata, ¿me atrevería a saberlo?, o si tuviera delante a un monstruo así, ¿qué haría?


P.- Tratas los riesgos de las redes sociales. ¿Se están usando para cometer delitos, y de ser así de qué tipo?
R.- Considero que hemos interiorizado el uso de las redes sociales sin haber aprendido antes qué son, para qué sirven o cuales son sus riesgos. Internet es un mundo enorme en el que los delincuentes se sienten impunes y en las redes sociales, muchas veces, les estamos dando una llave con la que entrar en nuestra vida. Muchas de las veces, no somos conscientes de la cantidad de información que facilitamos de forma gratuita e indiscriminada, y esa información, si cae en manos de un delincuente, puede utilizarla en su beneficio. Sobre el tipo de delitos… creo que lo mejor es utilizar el sentido común para identificarlos, me explico: En las redes sociales damos por hecho lo que tenemos delante sin pararnos a pensar si es cierto o no. Si una persona termina enviando imágenes intimas a otra, puede ser sometido a extorsiones y/o coacciones, puedes creer que has encontrado el amor de tu vida, un príncipe de Zamunda que tiene un problema en su reino y que está perdidamente enamorado de ti y, en realidad, ser una estafa con la que te vacían la cuenta. Publicas lo relajado que estás en la playa pero un ladrón entiende que puede vaciarte tu casa porque no hay nadie dentro. Si fuéramos conscientes de los riesgos, tal vez, no actuaríamos como lo hacemos.

 

https://www.mareditor.com/narrativa/el_barco_de_las_animas.html