Pregunta.- Tras el
éxito de Allegro Agitato llega Allego Molto Agitato. ¿Quiere
decirse que es un libro aún con más marcha que el primero?
R.- Este segundo completa de alguna forma al primero, sobre todo en épocas
musicales a las que le había dedicado poca atención, como el Renacimiento, el primer
Barroco o el Romanticismo. Por supuesto, sigue la línea del anterior al
presentar a los personajes de la música de una manera cercana y, si me lo
permites, desenfadada. Si pretendes, como pretendo, acercar la música clásica a
todo tipo de públicos, el lenguaje no debe ser una barrera.
P.- Nos encontramos
con grandes como María Callas, Farinelli o Andrés Segovia. ¿Qué une a estos
genios?
R.- Precisamente estos tres intérpretes han sido muy grandes, enormes en su género
y en su momento. Nadie a escuchado a Farinelli, pero la leyenda de este
castrato ha llegado hasta nuestros días. Callas combinó la excelencia vocal y
dramática con una vida complicada, que llegó a las portadas de las revistas del
corazón; vivió el amor y el desamor, llegó pronto a la cúspide pero su voz
también desapareció pronto, y poco después falleció, todavía joven. Segovia
sería un caso muy distinto, ya que murió muy mayor y estuvo tocando sobre el
escenario hasta sus últimos días. Es una figura controvertida, mucho más de lo
que dejo entrever en el artículo, pero hasta sus mayores detractores están de
acuerdo en que sin él la guitarra no sería hoy el instrumento que escuchamos en
todos los rincones del planeta.
P.- Sorprende la muy
variada oferta de discos y películas que encontramos en el libro. ¿Necesidad de
compartir experiencias gratas? Haznos una lista de tres películas básicas sobre
Música clásica que no podemos perdernos.
R.- Evidentemente, intento hablar de la música y de los músicos que a mí me
gustan, y me apetece compartirlo. Por otra parte, la música es un elemento
fundamental de la mayor parte de las películas, sea cual sea su temática, y al
cine se han dedicado grandes compositores que han elegido este medio como forma
de expresión y de vida, sin contar que muchas bandas sonoras utilizan la música
escrita por los mejores compositores de todos los tiempos. Les voy a sugerir
dos películas que aparecen en Allegro Molto Agitato, y una que no lo está: El
violín rojo y Las zapatillas rojas, las dos con una cuidadosa producción y con
una maravillosa banda sonora, y El último concierto, que trata sobre los
problemas que surgen en un cuarteto de cuerda de fama internacional cuando uno
de sus componentes se ve obligado a dejarlo. La música que aparece
recurrentemente es el Cuarteto Op. 131 de Beethoven y les aseguro que el film
está excelentemente documentado, además contar con actores sensacionales como
Philip Seymour Hoffman o Cristopher Walken.
P.- El capítulo
dedicado al Barroco es especialmente grato para los amantes de la música
“religiosa”. ¿En qué has basado tu elección de obras?
R.- Más que obras elijo temas o autores que me permitan contar historias. Me
pareció muy divertida la historia de Alessandro Stradella, que murió asesinado
por su incontinencia patológica para seducir a las mujeres, amantes o hermanas
de personajes poderosos, muy triste la de Pergolessi, con tanto talento, que
posiblemente sufrió una incapacidad toda su vida y que murió tan joven, y
terrible la de Gesualdo, un asesino con enormes problemas mentales, pero un
músico extraordinario y un auténtico visionario con sus composiciones.
P.- Y llegamos al
Romanticismo. Es un capítulo con mucho cotilleo familiar y problemas
personales.
R.- De este capítulo quisiera resaltar la relación tan peculiar que tuvieron
los hermanos Mendelssohn y como a Fanny no se le permitió desarrollar su
talento musical por el hecho de ser mujer. Cada uno de ellos tiene su capítulo
diferenciado aunque fueran dos personajes muy unidos durante su vida, que acabó
casi al mismo tiempo para los dos. Por otra parte me resultó muy curiosa la
historia de la familia Strauss, de Viena, los de los valses, sus peleas y sus
trifulcas.
P.- ¿Por qué llamas a
Paganini "el violinista del diablo”?
R.- Paganini fue uno de los primeros músicos que utilizó la publicidad, que
todos sabemos que suele ser engañosa. Paganini tenía una enorme destreza con el
violín que probablemente fuera favorecida por algún tipo de enfermedad, como
explico en el artículo. La gente solía dar explicaciones sobrenaturales a lo
que no entendía, como que había hecho un pacto con el diablo, algo que está por
ver. Lo que es cierto es que nunca lo negó para aumentar el interés del
público, y ese le costó a su hijo tener que trasladar el cadáver de su padre
durante décadas, ya que el obispo de Niza, donde falleció, prohibió su entierro
en tierra sagrada.
P.- ¿Qué es “El
violín rojo”?
R.- Comentaba anteriormente que es una película que toma como argumento un
violín legendario que desaparece durante más de un siglo hasta que finalmente
reaparece y alguien lo identifica, basada en parte la historia en varias que
son reales. A diferencia de otras películas que tratan sobre una persona, en
esta ocasión el protagonista es un violín y su recorrido a lo largo de casi
tres siglos, lo que permite conocer personajes de distintas épocas y los
lugares por los que pasó. La banda sonora es estupenda, compuesta por John
Corigliano y magistralmente interpretada por el violinista Joshua Bell, que
tiene la característica de que sus temas se adaptan al estilo musical del
momento histórico y de la geografía por donde transcurre la historia. De hecho,
el compositor creó tres conciertos de violín que se interpretan habitualmente
en las salas de concierto.
P.- ¿Piensas que
Steinway revolucionó la música para piano?
R.- Lo que conocemos hoy como Steinway es una marca que procede de toda una
familia de constructores de pianos surgida en Alemania, que se trasladó a
Estados Unidos, con fábricas a ambos lados del océano y que por diversos
medios, algunos poco transparentes, consiguió acaparar el mercado de grandes
instrumentos para las salas de concierto más importantes del planeta, monopolio
que sigue conservando. No creo que revolucionaran la música, aunque sí el piano
se transformó con sus innovaciones (mayor sonoridad, homogeneidad, velocidad de
respuesta) para que los compositores pudieran aplicarlas a sus obras.
P.- Preparando los
tiempos que vienen hablas de música en tiempos de guerra: 1812, Leningrado,
Hiroshima, War Requiem… ¿Por qué tanto interés en este tema?
R.- La guerra siempre ha sido un tema actual porque, por desgracia, siempre hay
guerras, aunque unas puedan parecer que nos afectan más que otras. Con esta
sección y con estos artículos quería mostrar como va cambiando la actitud de
los músicos hacia la guerra, desde las descripciones pintorescas del
Renacimiento en las "batallas", hasta una muestra de sentimientos
mucho más profundos que observamos en la actualidad, donde el horror hacía las
pérdidas humanas y hacia el dolor de las víctimas es patente.
P.- Y llegamos al
S.XX, donde vas a asustar a los puristas. Piazzolla, Hitchcock…
R.- Seguro que no voy a asustar a nadie. Piazzolla se ha convertido en un
clásico. Se dedicó al tango y fue un intérprete de badoneón, un instrumento
tradicional y casi marginal, aunque su música la podemos escuchar ahora en las
mejores salas de concierto por los mejores intérpretes, a pesar de que él
trabajó con agrupaciones muy alejadas de los clásicos. También hablo de Hithcock
y de Bernard Herrmann, el compositor con el que siempre le asociamos, a pesar
de que estuvo con él durante un periodo relativamente corto. La escena de la
ducha de Psicosis creo que tiene mucha culpa de ello. Herrmann era un excelente
músico de formación clásica que trabajó con otros genios del celuloide como
Orson Welles o François Truffaut.
P.- Acabas con “otros temas”, donde unes a Albinoni, Antonio Lauret, Vargas
Llosa y la música criolla…
R.- También en el primer libro dejaba una sección para escritos difíciles de
clasificar. El artículo de Albinoni trata realmente de los falsificadores de la
música: compositores que firmaban con el nombre de otros. Voy a hacer un
pequeño spoiler, pero la mayoría de ustedes ya saben que el famosísimo Adagio
de Albinoni lo escribió Remo Giazztto, que era un estudios del compositor
barroco, que creó una historia bastante rocambolesca sobre cómo lo había
encontrado. Finalmente lo registró en la sociedad de autores para poder cobrar
los enormes derechos que genera. El artículo sobre Antonio Lauret, mi abuelo,
me permite mostrar cómo fue la vida de muchos músicos españoles que vivieron a
lo largo del siglo XX, así como de la transformación que experimentó el
conservatorio de Cartagena, como el de muchas otras ciudades, hasta los
actuales centros educativos de música. Aunque pensamos que todo es mejorable,
hay que reconocer que el camino recorrido hubiera sido impensable hace pocas
décadas. Por último, en el artículo sobre Vargas Llosa y la música criolla hago
una reflexión sobre el tipo de música que escucha la sociedad y su papel como
aglutinante de la misma.
P.- Para acabar,
proponnos 5 discos de música clásica; uno de ellos en el que aparezcas como
intérprete.
R.- Complicado, pero vamos allá. Más que discos, voy a recomendar grabaciones
de obras que me gustan interpretadas por algunos de mis interpretes favoritos.
1. J. Haydn. Cuartetos de cuerda Op. 33. Cuarteto Mosaïques.
2. F. Schubert. Quinteto en Do Mayor D. 956. Pau Casals con el Cuarteto Vegh.
3. J. Brahms. Sinfonía nº 4 Op. 98. Orquesta de la Ópera del Estado de Baviera
dirigida por Carlos Kleiber.
4. P. I. Chaikovski. Concierto para violín y orquesta Op. 35. David Oistrakh.
Orquesta Filarmónica de Moscú. G. Rozhdentsvensky.
5. Por poner de algún disco en el que toco. Cuartetos 2 y 4 de Mario Medina,
con el Cuarteto Saravasti.
6. Bonus: G. Mahler. Sinfonía nº 2 "Resurrección". Orquesta del
Festival de Lucerna. Orfeón Donostiarra. Claudio Abbado
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